Los boletos de autobús: la ciencia de comprarlos

 
Los boletos de autobús la ciencia de comprarlos
Hay momentos en nuestra existencia en que compramos boletos de autobús porque deseamos realizar un viaje corto para olvidarnos un poco de las preocupaciones cotidianas. En este tipo de viajes no existe mayor problema: ver una o dos películas mientras el camión avanza y nada más. Sin embargo, cuando se presenta la necesidad de viajar por la noche, la travesía puede ser un poco más difícil que viajar de día. Además, como en las noches se suele viajar durante un largo periodo de tiempo, si no sabemos los consejos básicos puede que pasemos un muy mal momento en nuestro viaje y que no queramos repetir. Así pues, te escribo un poco sobre mis propias experiencias en el viaje, y que deberías tener en mente un poco antes de conseguir los boletos, para que todo salga perfectamente.

Selección de Ruta

El primer punto que tengo en mente cuando llega la hora de planear alguno de mis viajes, es confirmar las diferentes formas que tengo de llegar a mi destino. Digo, en ocasiones no hay más que una, pero hay lugares que tienen diferentes puntos de acceso y a los que se puede llegar en varios momentos del día. Además, siempre es bueno checar el estado de la carretera, la frecuencia de asaltos o de accidentes viales y las paradas que realiza el autobús a lo largo del trayecto. Eso da tiempo de confirmar que todo está en orden con esa ruta, y si no te gusta, puedes elegir una diferente, que te parezca más adecuada.

Los Precios

Es obvio que los boletos de camión puedan venir en diferentes tarifas, dependiendo la línea que los ofrezca y la calidad de los servicios que dan a bordo. Debo admitir que en los tiempos en que era estudiante, viajaba únicamente en los camiones más baratos, aunque también confieso que no era la mejor experiencia que puedes tener para este tipo de viajes, y menos si viajas durante muchas horas. Luego, conforme comencé a obtener dinero propio, decidí que nunca más viajaría de esa manera, por lo que no sólo me guiaba por el precio. Comencé a verificar el estado de las llantas y el tipo de asientos que tenían, para poder confirmar que sería un viaje seguro y cómodo. También hice una averiguación sobre el tipo de conductores que contratan, y la experiencia que tienen, así como los horarios de cambio que tienen, ya que no es muy buena idea que uno sólo maneje durante 12 horas seguidas, y menos si es un turno de noche. La decisión es más fácil una vez que reúnes toda esta información, ya que así no te pondrás en riesgo por ningún tipo de circunstancia, y podrás dormir cómodamente sin pensar demasiado en si vas en un buen autobús.

Elección de Asiento

Pero antes de que te duermas, debes sentarte en tu asiento, y elegirlo también es una ciencia que te voy a explicar. Afortunadamente, la decisión es un poco más sencilla que la del avión, ya que sólo se reduce a dos posibilidades: ventanilla o pasillo. Por un lado, cuando te sientas junto a una ventana, puedes recargarte en ella para dormir con un poco más de comodidad, pues así el cuello no se torcerá demasiado, como sería si fuera el caso del pasillo. Pero, por otro lado, en el pasillo hay una mejor opción para estirar las piernas y levantarse a los sanitarios cuando sea necesario. Es una decisión difícil, pero debes tener en cuenta todas tus preferencias. Por ejemplo, en mi caso, siempre me quedo dormido cuando pongo un pie dentro del autobús. Por ello suelo preferir las ventanillas, y así no sufro para conciliar el sueño. Sin embargo, a veces es un poco difícil todo esto de dormir, ya que te puede tocar una persona muy platicadora o que no deje de roncar. Alguna vez me tocó una persona con mucho sobrepeso, y debo confesar que no me sentía demasiado cómodo, ya que invadía bastante mi espacio personal. Pero nunca hay demasiado por hacer en estos casos, a menos que haya un asiento vacío que nadie vaya a ocupar, y te cambies de lugar.

Y para terminar, te recomiendo que busques un asiento en el centro del camión, pues la seguridad ahí es mayor, pues evitas un impacto fuerte, en caso de accidente, ya que esos suelen darse por delante o por atrás. Además, en la parte de atrás suelen estar los baños, lo cual ya es suficiente motivo para no irse ahí.

Ya con eso me despido. Espero que te sean útiles los consejos que te acabo de dar para la próxima vez que decidas viajar dentro de un autobús. No te dejes llevar por lo más barato, pues puede resultar contraproducente a nivel de seguridad. Opta por lo mejor y observa las diferencias.