Deportes extremos y algunos de los más practicados

Los deportes extremos existen ya desde hace varios años en el país. No obstante, hay una controversia existente entre los que practican deportes extremos y los que hacen actividades al aire libre que tienen cierto grado de peligro. Nadie sabe definir muy bien cuál es esa línea que separa un tipo de actividad de otra, pero eso no significa que cualquiera pueda serlo. Regularmente, se considera un deporte extremo aquél que puede poner en serio peligro nuestras vidas, si se llega a cometer algún error en su ejecución. Incluso, se sabe de una gran cantidad de casos que terminaron en una tragedia, debido a pequeños errores del piloto. Estos deportes no están a la altura de cualquier persona, ya que su ejecución te pone los sentidos completamente alerta. Pero si te interesa la adrenalina, algunos de los deportes extremos que se pueden practicar en nuestro país son los siguientes:

Parkour

Muchos deportes extremos se encuentran íntimamente relacionado con la naturaleza y el espacio abierto pues, de esa manera, el hombre se encuentra más expuesto a los peligros. Pero el Parkour no responde a este tipo de ambiente. Los lugares urbanos que tengan muchos obstáculos son su verdadera pista. Los que practiquen parkour deben brincar, esquivar obstáculos, hacer acrobacias y vueltas, de forma que se pueda llegar de un punto a otro rápidamente, pero también de forma estética. Muchos practicantes incluyen en sus rutinas saltos entre edificios altos y muchas cosas más, para las que sirve aprender a aterrizar de forma segura.

Paracaidismo

El paracaidismo es muy popular entre las personas que tienen ganas de probar con algo diferente, intentando darle un poco más de animación a sus vidas. No se considera un deporte extremo tan peligroso como otros pues el grado de mortalidad es relativamente bajo. En realidad, muy pocas personas tienen accidentes fatales o mortales en este deporte: sólo 1 de 150 000 personas sale lastimada y, por lo general, es porque no puso demasiada atención a las instrucciones. Pero mucho menos de esa cantidad es la que se relaciona a los accidentes causados por los equipos que fallan al abrirse o algo de ese estilo.

Luego de un entrenamiento básico que enseña cómo moverse en el aire y a utilizar el paracaídas, entre otras cosas, una caída de más de 4000 metros es lo que espera a las personas que deseen lanzarse en paracaídas. Durante muchos metros, la caída libre es impresionante, pues no hay nada que detenga tu avance hacia el suelo. Pero en el metro 2500, es momento de abrir el paracaídas para amortiguar y hacer más lenta la caída.

Ala Delta

El Ala Delta es un tipo de cometa en el que las personas se suben en recorridos que pueden ir de pocos minutos a varias horas. El vuelo ha logrado alcanzar una altitud muy grande, comparado con los inicios del deporte, al igual que la velocidad, que ya rebasa los 100km/h, aunque mucho tiene que ver con la fuerza de la corriente de aire que sujete el ala. Los pilotos no son capaces de prever cómo será el viaje pues, a pesar de estudiar las corrientes, no se puede predecir el comportamiento que tienen. Esto hace que el peligro sea mayor, ya que han existido casos de personas que se quedan atrapadas en las corrientes y luego tienen una caída muy estrepitosa.

Salto Base

Regresando al tema de los paracaídas, existe una opción que es un poco más arriesgada que la mencionada anteriormente. El salto base permite que la caída libre no sea tan rápida como la tradicional, además de que el paracaídas es un poco más pequeño y se abre más rápido. Se puede llevar a cabo este salto desde edificios, montañas, antenas, puentes y otras cosas que se mantengan en un punto fijo.

El principal riesgo de practicar este deporte es que, a pesar de que los diseños redujeron las velocidades, la caída sigue siendo demasiado rápida y, por ese motivo, no se colocó un paracaídas de repuesto en el equipo utilizado. Para que te des una idea, si te lanzas desde una altura de 150 metros, llegar a la tierra te tomaría sólo 5.6 segundos. Bueno, y esto sin contar a las personas que se dediquen a saltar desde alturas mayores a las de los paracaídas tradicionales, como 6000 metros.

Parapente

Por último, el parapente es bastante parecido al Ala Delta, aunque suele desplazarse a menores velocidades que su familiar. La mayoría de los que practican parapentes buscan corrientes que sean tranquilas, pero que sean suficientes para levantar el vuelo. El inicio suele de ser de 20 km/h, pero después se puede llegar hasta a 65. La envergadura de las alas está diseñada de tal forma que van de los 8 a los 12 metros de longitud, y la forma en que se coloca por el aire que haya en la corriente. Si te interesa probar esta experiencia, pregunta en Price Travel sobre las oportunidades de practicarlo.

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