¿Cómo mejorar las experiencias en los cruceros?

La mayoría de los cruceros, sean cruceros por Brasil o el Caribe, o cualquier parte del mundo, básicamente, son bastante parecidos. Igualmente, las cosas que puedes encontrar en ellos son similares. Si es la primera vez que vas a viajar en un crucero, me gustaría darte unos consejos, contándote un poco mi experiencia de lo que pasé durante mis propios viajes. Ojalá te sirvan.
Cómo

  1. Si tu punto de salida no es tu propia ciudad, viaja el día antes de que tu crucero salga: La primera vez que subí a un crucero, llegué por los pelos. De hecho, el personal me recriminó un poco, pues habían tenido que retrasar un poco la salida por mi culpa. Iba con mi hermana y, aparte de la tensión de perder el barco, íbamos muy enojadas la una con la otra, echándonos la culpa de haber llegado tarde. Les recomiendo que no se arriesguen y vayan al punto de partida desde un día antes. Muchas personas suelen perder sus viajes por diferentes motivos que les impiden abordar a tiempo. Si llegan al puerto de salida antes, les permitirá también conocer ese lugar o, si ya lo conocen, llegar más relajados a su viaje.
  2. No se obstinen en visitar la piscina: les voy a dar una cifra que quizá no sabían. Los cruceros suelen tener una capacidad aproximada de 6000 pasajeros y, por supuesto, la gran mayoría quiere ir a las piscinas. No es sólo por lo poco higiénico que esto pueda llegar a ser, si pensamos un poco mal de las personas, sino también que puedes pasar un mal rato intentando encontrar un lugar donde dejar tus cosas. Ya ves cómo son las personas: llegan a las 6 de la mañana, apartan una silla, y se van hasta las 8 de la noche. Y de nada sirve pelear con un camarón humano, como te podré contar, pues es muy rara la vez en que alguien quiere compartir su lugar. Pero, si tienes ganas de bañarte, quizá puedas irte a uno de los sitios exclusivos para adultos, donde habrá mucha menos gente con la que te tengas que enfrentar.
  3. Come cuando tú quieras: algo que me desagradaba de algunos cruceros en los que me subí era que forzaban demasiado las cenas colectivas, reuniendo a un montón de extraños en un lugar para que dijeran algunas palabras, pero no demasiadas. Hay quienes creían que esto era fabuloso pero, al menos yo, no lo disfrutaba demasiado. Lo que hacía de vez en cuando era esperar a llegar a un puerto y cenar alguno de los platillos típicos del lugar, ya en tierra firme. O bien, si no se te antoja mucho esperar demasiado, ve a alguno de los restaurantes especializados, donde podrán cobrarte un cargo extra, pero puede ser menos caro, incluso, que lo que encontrarías en tierra.
  4. Baila como si no hubiera mañana: muchas personas piensan que ir a un crucero sólo es algo elegante, pero no es así. Come todo lo que puedas en el buffet, juega bingo y baila hasta que amanezca. Después de todo, ¿cuándo lo vas a volver a hacer? Busca alguna de las discos de los cruceros y baila en ella hasta que ya no puedas. Conoce nueva gente y ve a las fiestas que hagan en los camarotes. Y, al día siguiente, cuando veas las fotos, más que avergonzarte, sabrás que fue una buena noche.

Claro, ésta es mi opinión, pero tú puedes tener una muy diferente de lo que puedes encontrar en un crucero. Espero que tu experiencia sea la mejor y que te diviertas como nunca. Buen viaje.