Aprender cómo administrar mi dinero en la compra del anillo de compromiso

El proceso para comprender cómo administrar mi dinero si estoy a punto de casarme fue un poco difícil, pero quisiera compartírselos. Todo comenzó en el momento en que decidí proponerle matrimonio a mi novia, pues tenía que conseguir un buen anillo para ello. No sé si ustedes alguna vez han pensado sobre la publicidad que hay actualmente de ese tipo de cosas, pero parece lavar el cerebro a todo el mundo para que creas que si no compras el diamante más grande que encuentres, tu boda no va a ser realmente buena. Debo admitir que, al inicio, me afectó un poco toda esa publicidad, pero luego me di cuenta que lo importante no es eso, sino que seamos felices juntos y que todo vaya bien para la dichosa boda. Y ni siquiera tanto eso, porque podríamos hacer algún evento más sencillo y no pasaría nada con eso, porque no estamos juntos por cuestiones materiales. En fin, como no me quería gastar tanto dinero, pensé que quizá fuera mejor buscar alternativas. Como sea, iba a pedir prestado por Prestadero, pero no quería tener una deuda tan grande. Así, reuní las siguientes opciones.
Aprender

  1. Ir a una tienda de joyas que no fuera comercial: no es lo mismo comprar el anillo en Tiffany, en Bizzarro o en otro lugar de prestigio, que ir con los artesanos que trabajan su propio taller y hacen las piezas de manera casi artesanal. A veces sí encuentras buenos descuentos, pero en otras ocasiones, pueden llegar a tener unos tan malos que te preguntas a quién se le ocurrió esa maravillosa idea de tener un negocio q no puede sustentar con tarifas racionales. Como sea, hay buenos lugares para hacerlo, además de que ayudas a la economía regional.

 

  1. En segundo lugar, puedes conseguir un anillo usado. Suena bastante mal, pero se ha convertido en una tendencia entre personalidades del mundo de la farándula. Claro, no creo que sea porque ellos tienen problemas económicos para conseguir anillos buenos, sino más bien, porque les gustaron. Pero, si a ellos no les importa, no entiendo por qué a mi novia le debería importar. Aunque, por si las dudas, esperaré a que acepte para decírselo y, si no le parece, lo cambiaría. Incluso, creo que le gustaría inventar la historia detrás del anillo.

 

  1. Como tercer punto, una buena idea sería preguntarle a una mujer de la familia, de confianza, claro, para saber si a alguna le agrada tanto tu novia como para donar un anillo. Suena bastante mal si no te lo sugieren ellas, pero como quizá no sepan que estás pensando en comprometerte, así que si empiezas por ahí, sería una buena idea. Los anillos heredados también emocionan más a las novias, por todo lo del aspecto de los sentimientos y esas cosas de película que les gustan a ellas. Creo que intentaré algo así, si es posible.

 

  1. Por otro lado, el Internet también podría contar como una opción pues hay páginas en donde puedes conseguir buenas cosas por precios mucho más baratos. Sin embargo, lo mejor que podrías hacer en ese caso es leer con detenimiento las opiniones que hay del vendedor y preguntar qué garantías da, pues si vas a comprobar su autenticidad y resulta que te vendió cristal cortado por diamante, al menos, debería regresarte tu dinero.

 

Yo sé que sueno más interesado en el costo de los anillos que en hacer feliz a mi novia, pero es porque sé el tremendo gasto que se avecina. Como sea, espero que estas sugerencias les hayan servido para que también ustedes puedan ahorrar en ese aspecto.